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¿Adiós al sueño de la casa propia?: Las cifras que revelan el "arriendo crónico" en Chile


Los resultados del Censo 2024 muestran que cada vez más hogares chilenos arriendan, sobre todo en las comunas centrales de las áreas metropolitanas. Académicos del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC advierten que, para muchas familias, arrendar ya no es una etapa sino una condición permanente.

Edificios de departamentos en altura en una ciudad chilena

Crédito: Pexels.

Según el Censo 2024, la proporción de hogares arrendatarios en Chile subió de 17,7% en 2002 a 26,2% en 2024. En el Gran Santiago la cifra llega a 33,1%, y en comunas centrales como Santiago, Independencia y Estación Central el arriendo ya es la forma mayoritaria de residencia: 72%, 65% y 59,2%, respectivamente.

El fenómeno también crece en regiones, con 30,9% en Valparaíso, 34,3% en Antofagasta y 44,2% en Iquique, y coincide con el aumento de las viviendas en departamentos, que pasaron de 12% a 19,9% entre 2002 y 2024, según el Observatorio del Arriendo del Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales UC.

Arrendatarios crónicos

Para los investigadores Luis Fuentes y Felipe Link, el problema no es solo la cifra, sino cómo se construye la ciudad con esta tendencia: más torres, departamentos más pequeños y menos espacio público y parques. Muchos hogares pasan años cambiando de una vivienda arrendada a otra, no por elección, sino porque el acceso a la propiedad se ha vuelto cada vez más difícil.

Hacia una nueva política habitacional

Los expertos del IEUT plantean que el arriendo en Chile sigue siendo una relación privada con pocas regulaciones: no hay un registro público obligatorio de contratos ni resguardos efectivos frente a desalojos o alzas abusivas. Proponen avanzar, como en Alemania, España o Países Bajos, hacia un sistema de arriendo seguro y sostenible, junto con políticas para recuperar los centros urbanos deteriorados.

Lee la nota original en uc.cl.